La seguridad es vital para cualquier organización, pero en un sector tan regulado como el financiero, puede complicarse rápidamente. Muchas organizaciones de servicios financieros se enfrentan a la necesidad de proteger tanto los recursos locales como los de la nube. Y si no lo hacen bien, pueden perder negocio y enfadar a los clientes, y complicaciones legales.
Desde una plantilla en rápida evolución hasta normativas en constante cambio y presiones empresariales para ampliar los recursos, es más importante que nunca que los servicios financieros prioricen la flexibilidad y la escalabilidad sin dejar de mantener la seguridad. Muchas organizaciones han recurrido a recursos en la nube para ayudar a dar soporte a una plantilla híbrida, reducir costes y mejorar la capacidad de recuperación, pero la computación en la nube tiene sus propias ventajas. riesgos.
En muchos casos, a medida que las organizaciones financieras y otras empresas trasladaban más recursos a la nube, acababan dividiendo sus necesidades de autenticación entre los recursos locales que ya tenían y las nuevas aplicaciones SaaS. La complejidad añadida de múltiples proveedores que prestan el mismo servicio en diferentes ubicaciones ha dado lugar a una seguridad más débil, a la confusión de los usuarios y a costes más elevados.
Gestión de identidades y accesos (IAM) debería ser una piedra angular de cualquier estrategia de seguridad. Todas las organizaciones deben saber exactamente quién solicita acceso, desde dónde y desde qué dispositivo, además de disponer de medios para que los usuarios verifiquen que son quienes dicen ser. El trabajo híbrido ha llegado para quedarse, por lo que la seguridad debe estar presente en todas partes y debe ser fluida. Pero, para muchas organizaciones de servicios financieros, simplemente no es así.
Una forma en que los proveedores de servicios financieros pueden comenzar a crear soluciones integrales de IAM es mediante el uso de información contextual y aprendizaje automático para crear motores de riesgo avanzados y perfiles de comportamiento que determinen los estándares de garantía de identidad, minimicen el riesgo y eleven la seguridad contra los actores de amenazas.
Al desarrollar una nueva estrategia de IAM, debe tener en cuenta siete factores de riesgo a medida que avanza hacia un futuro híbrido. Detallamos cada uno de estos factores de riesgo y explicamos cómo puede ahorrar tiempo y recursos unificando su IAM local y en la nube en nuestro ebook "Navegar por el nuevo panorama de la seguridad de los servicios financieros."