By requiring people to confirm identity in more than one-way, multi-factor authentication provides greater assurance that they really are who they claim to be—which reduces the risk of unauthorized access to sensitive data. After all, it’s one thing to enter a stolen password to gain access; it’s quite another to enter a stolen password and then also be required to enter an OTP that was texted to the legitimate user’s smartphone.
Cualquier combinación de dos o más factores se considera autenticación multifactor. El uso de solo dos factores también puede denominarse autenticación de dos factores.

Paso uno: se han introducido el nombre de usuario y la contraseña
El primer paso en el proceso de autenticación multifactor suele consistir en que el usuario introduzca su nombre de usuario y contraseña únicos. Este método tradicional de autenticación suele ser la primera línea de defensa contra el acceso no autorizado. Se pide a los usuarios que faciliten sus credenciales en una página de inicio de sesión segura. Sin embargo, confiar únicamente en un nombre de usuario y una contraseña puede resultar inadecuado debido a diversas amenazas, como los ataques de suplantación de identidad, la ingeniería social, los ataques de tipo "adversario en el medio" o las filtraciones de datos de terceros que han puesto las credenciales de los usuarios a disposición de los actores de amenazas.
Por lo tanto, ya sea para completar el proceso tradicional de AMF o para ir más allá de las contraseñas, se necesitan métodos de verificación adicionales para mejorar la postura de seguridad de una organización.
Paso dos: se ha introducido el token o el PIN
Tras introducir correctamente su nombre de usuario y contraseña, la mayoría de los procesos AMF piden a los usuarios que introduzcan un número de identificación personal (PIN) temporal o un código de acceso de un solo uso (OTP). La característica clave de este paso es que el token es sensible al tiempo y suele cambiar a intervalos regulares. Esto significa que incluso si un actor malicioso ha obtenido la contraseña de un usuario, seguiría necesitando acceso al token para completar el proceso de inicio de sesión. Este requisito de doble verificación aumenta significativamente la seguridad de la cuenta del usuario, haciendo mucho más difícil el acceso a los intrusos.
Aunque el uso de OTP como segundo factor es mucho más seguro que el simple uso de una contraseña, no es tan seguro como otros protocolos. Además, la forma en que las organizaciones comparten las OTP también es un factor importante para determinar la seguridad general del proceso de autenticación, ya que se suele considerar que los SMS y los correos electrónicos ofrecen una seguridad general menor.
Tercer paso: verificación mediante huella dactilar u otro dato biométrico
El último paso del proceso de autenticación multifactorial suele consistir en la verificación biométrica, como el escaneado de huellas dactilares, el reconocimiento facial o el escaneado del iris, o la autenticación basada en algo que se tiene, como una clave de acceso vinculada a un dispositivo. La biometría se basa en características físicas únicas que son extremadamente difíciles de replicar o falsificar. Al exigir una verificación biométrica además del nombre de usuario, la contraseña y el token, la AMF garantiza que la persona que intenta acceder a la cuenta es realmente el usuario autorizado. Este paso es especialmente valioso en entornos móviles, donde muchos dispositivos están equipados con tecnología de reconocimiento facial o de huellas dactilares. La implantación de la autenticación biométrica no sólo mejora la seguridad, sino que también proporciona una experiencia fluida y fácil de usar, ya que los usuarios pueden verificar su identidad de forma rápida y sencilla sin necesidad de recordar códigos complejos.
Las claves de acceso vinculadas a dispositivos y otros autenticadores o tokens de hardware también ofrecen una mayor seguridad. Las claves vinculadas a dispositivos suelen alojarse en dispositivos específicos de "claves de seguridad", con pares de claves generados y almacenados en un único dispositivo. Además, el propio material de la clave nunca sale de ese dispositivo, lo que hace que el flujo de autenticación sea más seguro.
Un método de autenticación multifactor suele clasificarse en una de estas tres categorías:
1. Algo que sabe: PIN, contraseña o respuesta a una pregunta de seguridad.
Las contraseñas y los PIN son ejemplos de factores de conocimiento. Son secretos conocidos por el usuario y sirven como primera línea de defensa. Como parte de la AMF, anclan la seguridad en información que se supone memorizada por el usuario e inaccesible para otros.
2. Algo que usted tiene -OTP, token, dispositivo de confianza, tarjeta inteligente o tarjeta de identificación, claves de acceso vinculadas a dispositivos
La propiedad de dispositivos físicos, como fichas de hardware, claves de acceso vinculadas a dispositivos o teléfonos móviles, constituye un factor de posesión. Estos objetos suelen contener claves criptográficas o pueden recibir códigos de verificación, lo que añade una barrera adicional al acceso no autorizado. Con los factores de posesión, el mero conocimiento de una contraseña es insuficiente; el acceso requiere algo que el usuario posea físicamente.
3. Algo que eres-cara, huella dactilar, escáner de retina u otro biométrico
Los factores de adherencia están relacionados con las características biométricas de un individuo. Algunos ejemplos son las huellas dactilares, el reconocimiento facial, los patrones de voz e incluso los escáneres de retina. Estos factores aprovechan la singularidad de los rasgos biológicos humanos, lo que supone un obstáculo considerable para los posibles intrusos.
Cualquiera de los siguientes métodos se puede utilizar además de una contraseña para lograr la autenticación multifactor.
- Biometría—a form of authentication that relies on a device or application recognizing a biometric, such as a person’s fingerprint, facial features or the retina or iris of the eye
- Pulsar para aprobar—a notification on someone’s device that asks the user to approve a request for access by tapping their device screen
- One-time password (OTP)—an automatically generated set of characters that authenticates a user for one login session or transaction only
- Ficha de hardware or hard tokens or device-bound passkeys—a small, portable OTP-generating device, sometimes referred to as a key fob like the Clave RSA iShield serie 2 o el autenticador de hardware RSA DS100
- Ficha de software or soft tokens or software authenticators—a token that exists as a software app on a smartphone or other device rather than as a physical token, like RSA’s Authenticator App available on iOS and Android
Mejorar la seguridad
La autenticación multifactor mejora la seguridad. Al fin y al cabo, cuando sólo hay un mecanismo que protege un punto de acceso, como una contraseña, lo único que tiene que hacer un malhechor para entrar es encontrar la forma de adivinar o robar esa contraseña. Esta es la razón por la que la mayoría de las violaciones de datos comienzan con credenciales comprometidas o phishing, que conduce a credenciales comprometidas.
Pero si la entrada también requiere un segundo (o incluso un segundo y un tercer) factor de autenticación, eso hace que sea mucho más difícil entrar, especialmente si el requisito es algo más difícil de adivinar o robar, como una característica biométrica.
El MFA también mejora la capacidad de una organización para Confianza cero maturity and stops phishing with phishing-resistant authentication.
Impulsar iniciativas digitales
Cada vez hay más organizaciones deseosas de implantar un personal a distancia Hoy en día, cada vez más consumidores optan por comprar en línea en lugar de en las tiendas, y cada vez más organizaciones trasladan aplicaciones y otros recursos a la nube, La autenticación multifactor es un potente facilitador. Proteger los recursos de las organizaciones y del comercio electrónico es un reto en la era digital, y la autenticación multifactor puede ser muy valiosa para ayudar a mantener seguras las interacciones y transacciones en línea.
En el proceso de crear un entorno de acceso más seguro, es posible crear uno menos cómodo, y eso puede ser un inconveniente. (Esto es especialmente cierto cuando Confianza cero, que trata todo como una amenaza potencial, incluida la red y cualquier aplicación o servicio que se ejecute en ella, sigue ganando adeptos como base para un acceso seguro). Ningún empleado quiere perder tiempo cada día enfrentándose a múltiples obstáculos para conectarse y acceder a los recursos, y ningún consumidor con prisa por hacer unas compras o realizar operaciones bancarias quiere verse entorpecido por múltiples requisitos de autenticación. La clave está en equilibrar seguridad y comodidad para que el acceso sea seguro, pero los requisitos de acceso no sean tan onerosos como para crear molestias indebidas a quienes lo necesitan legítimamente.
Una forma de lograr un equilibrio entre seguridad y comodidad es aumentar o reducir los requisitos de autenticación en función de lo que esté en juego, es decir, del riesgo asociado a una solicitud de acceso. Esto es lo que se entiende por autenticación basada en el riesgo. El riesgo puede residir en a qué se accede, quién solicita el acceso o ambas cosas.
- Riesgo planteado por lo que se está accediendo: For example, if someone requests digital access to a bank account, is it to initiate a funds transfer, or just to check the status of a transfer that’s already been initiated? Or if someone interacts with an online shopping website or app, is it to order something, or just to check the delivery status of an existing order? A username and password may suffice for the latter, but multi-factor authentication makes sense when there’s a high-value asset at risk.
- Riesgo planteado por quién solicita el acceso: Cuando un empleado o contratista remoto solicita acceso a la red corporativa desde la misma ciudad día tras día, utilizando siempre el mismo portátil, hay pocas razones para sospechar que no se trata de esa persona. Pero, ¿qué ocurre cuando una solicitud de Mary, de Minneapolis, llega de repente una mañana desde Moscú? El riesgo potencial (¿es realmente ella?) justifica una solicitud de autenticación adicional.
La autenticación multifactor evoluciona continuamente para proporcionar un acceso más seguro para las organizaciones y menos incómodo para los usuarios. La biometría es un buen ejemplo de esta idea. Es a la vez más segura, porque es difícil robar una huella dactilar o la cara, y más cómoda, porque el usuario no tiene que recordar nada (como una contraseña) ni hacer ningún otro esfuerzo importante. Estos son algunos de los avances que configuran la autenticación multifactor en la actualidad.
- Artificial intelligence (AI) and machine learning (ML): AI and ML can be used to recognize behaviors that indicate whether a given access request is “normal” and therefore does not require additional authentication (or, conversely, to recognize anomalous behavior that does warrant it).
- Fast Identity Online (FIDO): FIDO authentication is based on a set of free and open standards from the FIDO Alliance. It enables password logins to be replaced with secure and fast login experiences across websites and apps.
- Passwordless authentication: Rather than using a password as the main method of verifying identity and supplementing it with other non-password methods, passwordless authentication eliminates passwords as a form of authentication.
Tenga la seguridad de que la autenticación multifactor seguirá cambiando y mejorando en la búsqueda de formas en que las personas puedan demostrar que son quienes dicen ser, de forma fiable y sin pasar por el aro.
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